miércoles, 8 de marzo de 2023

Existir es Agotador

Hoy aprendí un nuevo término que me ha preocupado mucho.

"Ideación suicida pasiva"

Al parecer cuando uno padece esto, no es que estés considerando seriamente en quitarte la vida. Es más el no estar emocionado o contento con el hecho de estar vivo.

Nunca me he considerado una persona suicida, sé que tengo años de escritos aquí que tal vez digan lo contrario, pero realmente nunca he siquiera pensado en realmente quitarme la vida. 

Sin embargo... Este término me asusta mucho. Constantemente me abruma el simple hecho de existir. Varias veces a la semana pienso en lo agotador que es estar vivo. 

Suicida es una etiqueta que me asusta. No me asusta morir, me asusta el daño que podría generar en la gente que me rodea. 

Una vez una persona muy especial en mi vida me dijo "Tengo miedo que un día me entere que te suicidaste", recuerdo que hasta me enojé. ¿Por qué pensaría eso si no soy suicida? 

Hoy me entero que no es normal no estar feliz de estar vivo. Descubrí que lo normal es alegrarse simplemente por existir. Tal vez no tan caricaturizado como lo acabo de describir, pero aún así. 

No es normal estar exhausto de la vida

Esta vez ni siquiera busqué darle algún tipo de forma a este texto, es más un vómito mental que otra cosa. 


martes, 19 de julio de 2022

Soledad, mi amiga.

Desde lo más profundo del vacío, donde los rayos de luz no alcanzan a compartir su calidez, despierta de su letargo este sentimiento que me ha acompañado desde que tengo memoria.

La soledad conquista cada rincón de mi corazón, expulsando todo lo que había para tomar su lugar.

O es acaso... ¿todo lo contrario? ¿He estado interpretando erróneamente a la soledad todos estos años? 

Soledad, mi amiga, tú no estás expulsando los sentimientos cálidos de mi corazón para tomar su lugar. Más bien ellos decidieron partir por su cuenta y tú viniste a hacerme compañía una vez más.

Siempre aquí, siempre conmigo.

No importa cuánto te odie, cuánto te insulte o qué tanto trate de encerrarte en la oscuridad... Siempre regresas.

Eres la única constante en mi vida y no he sido capaz de verlo.

Hasta cuándo voy a aprender a amarte, a aceptarte como parte imprescindible de mi ser. Que cada vez que abro las puertas a alguien más sólo será una sensación efímera de calidez.

Soledad, mi amiga, una vez más vienes cuando todos me han dado la espalda.

¿Cómo me atrevo a decir que estoy solo cuando tú estás conmigo?

Si llegase a partir de este mundo, ¿quién va a quedarse contigo?

Soledad, mi amiga, siempre te trato como el mundo me trata a mí. Siempre te doy la espalda cuando debí aceptarte con los brazos abiertos.

Sólo buscabas evitarme todo este dolor mientras yo te culpaba.


domingo, 2 de enero de 2022

Año Nuevo

 Últimamente, un pensamiento no para de orbitar mi cabeza: Este año será mi cumpleaños número 30.

Por alguna razón ese número me atormenta. Estoy consciente de que es ilógico y no hay razón para sentirse así, eso lo vuelve más amenazante.

Estoy a meses de celebrar mi trigésimo aniversario en este mundo y sigo siendo el mismo pelmazo que cuando empecé este blog hace 15 años.

Me sigo sintiendo igual, me sigo odiando igual, sigo cargando con la misma basura que cuando era un adolescente.

¿Por qué no aprendo?

No me malinterpretes querida lectora o lector, no es que no quiera, o no lo intente. Porque sí quiero y sí lo he intentado, pero es en noches solitarias y oscuras como ésta donde todo regresa.

Creí que al crecer sería más sabio. Pensé que podría lidiar con mis cosas y sabría cómo luchar contra mis demonios. Pero no, sigo siendo terriblemente inestable.

Sigo perdidamente enamorado de la persona equivocada. Sigo entregando mi confianza a personas que no me merecen y sigo traicionando a aquellos que no lo merecen. 

Sigo sintiéndome solo. 

Quiero salir y gritarle al mundo cómo me siento, quisiera poder decirle a él cómo me siento. Me asusta lo bien que me conoce, estoy seguro que sabe lo que siento.

Tengo miedo. Ya no puedo más. Ya no quiero más. 

Quisiera que todo esto se detuviera. Bajarme del tren por unos diez minutos para recuperar el aliento, recuperar las fuerzas.

Quisiera tener la energia para gritar. Quisiera ser esa fuerza de la naturaleza que arraza con todo y obtiene lo que quiere.

Quiero un abrazo. Quiero un abrazo de él y llorar en su pecho hasta no poder más. Quisiera que él no tema por mi vida.

Este año cumplo 30, pero no estoy listo para eso. 

martes, 24 de agosto de 2021

Otra Persona

 Ese absurdo sentimiento de soledad regresa.


El miedo al rechazo, la incertidumbre que genera el nacimiento de nuevos sentimientos y la negación de desprenderse de los viejos...


Un pasado que se niega a morir y un futuro incierto que posiblemente no esté vivo. Mientras tanto, el presente oscuro, negro total. 


Fallas por doquier, llueve decepción. Felicitaciones vacías e hipócritas a la sombra de gritos y humillación.


"Ojalá fueses más como otra persona"

"Estoy saliendo con otra persona"

"Me recuerdas a otra persona"


...


¿Soy la persona equivocada?

¿Debería ser otra persona?


Parte de todo, miembro de nada. Corazón de cristal, coraza de púas.


¿Si fuese otra persona me sentiría igual?


Ese absurdo sentimiento de soledad regresó. 

sábado, 25 de abril de 2020

Harto

Estoy harto. 

Ya no quiero sentir, estoy cansado de sentir. 

Estoy harto de esforzarme tanto por superar mis problemas, por no dejar que mis emociones me destruyan, para que al final pierda y termine peor que si me dejase consumir por ellos.

Estoy harto de sentir que no valgo nada, levantarme, luchar, intentar y al final caer en cuenta que, en efecto, ese es mi valor.

Estoy harto de que la gente que me rodea me haga sentir solo. Odio sentirme solo estando rodeado de personas. Me enferma que la gente simplemente no tenga el valor de decirme que no me quiere cerca. 

Ya me cansé de sufrir y no entender el por qué, de llorar sin motivo. Estoy agotado de cargar con este vacío que tanto pesa. 

¿Con qué tapas un agujero negro?

Ya no quiero vivir. La vida me agota. Deseo dejar de existir. 

Existir agobia, satura. 

Estoy harto de ver tanta muerte en personas que anhelan la vida. 

¿Qué clase de puta broma es esta? 

¿Por qué no sólo puedo darle esta vida a alguien que la quiera?

Estoy harto. 

domingo, 3 de noviembre de 2019

Profundidades

Mientras el silencio de la noche cobija mis pensamientos y el viento fresco de otoño me eriza la piel de la espalda, una serie de sentimientos resurgen desde las profundidades del abismo. 

Sentimientos con los que lucho todos los días para mantener encadenados, atrapados donde no puedan lastimar a nadie. Donde no puedan lastimarme. 

Una amalgama grotesca de malestares, vergüenzas, miedos e inseguridades que intentan corromper mi cabeza y tomar control sobre mí, comienza a tomar forma. 

Así como una entidad independiente que intenta contaminar mis pensamientos y hacerme creer que son míos. Como una versión negativa de mí mismo, pero que no reconozco. 

Y con el suave cantar de las hojas con el paso del viento, el núcleo de esta criatura, la parte más terrible de este monstruo, llega a la superficie de mi corazón.

Bañada en los finos rayos de luz artificial que se filtran por mi ventana, puedo ver el ojo cristalino en el núcleo de la criatura.

Llora. 

El núcleo de esa criatura muestra mis sentimientos más oscuros y terribles que he tenido. Me aterran. Los odio. Estoy obligado a vivir con ellos. 

Mis ojos estan secos, mis dientes están apretados. Dolor. Esa cosa viene todos los días sólo para recordarme que existe. Desprecio.

Esa criatura viene a recordarme que hace tiempo que debí haberme ido. Viene a decirme que soy un cobarde, que queremos lo mismo aunque no sea capaz de aceptarlo. 

Tiene muchos años que perdí la voluntad de vivir. Pero tomé ese sentimiento y lo enterré donde no pudiera dañar a nadie. Donde no pudiere hacerme daño. 

Y es por eso que todos los días, cuando estoy listo para partir al reino de los sueños, resurge y me envenena.

Odio vivir con esto todos los días y quiero que todo se termine. 

lunes, 12 de agosto de 2019

Mereces Todo

Aún recuerdo el día en que te conocí. Aquel día mi vida cambió totalmente y no lo noté. Fue un lunes por la mañana, hacía muchísimo calor como es costumbre en esta ciudad y era mi primer día de trabajo.
Era una sensación extraña, una mezcla de miedo y emoción. Estaba por emprender una aventura sumamente emocionante, aunque terriblemente turbulenta.

Ese día estabas en el escritorio más pequeño, trabajando con un monitor miniatura, donde apenas se podía ver lo que se hacía. Te veías enorme al lado de todas esas cosas miniatura que te habían asignado, tu cabello estaba alborotado como siempre y en aquel entonces no usabas barba.

Recuerdo que cuando entré a la oficina cautivaste totalmente mi atención. ¿Quién es ese muchacho tan guapo? Pensé.

De verdad, no tienes ni idea de lo nervioso y contento que me hizo cuando me asignaron en el equipo donde tú estabas, y que además iba a pasar mi primer día contigo para que pudieras ponerme al tanto de las cosas.

Te confieso que ese día puse muy poca atención a lo que me decías porque estaba perdido en tus ojitos color miel que no se despegaban de la pantalla miniatura. Tu voz suave y grave me abrazaba al ritmo lento que tienes al hablar. Me tenías totalmente idiotizado.

¿En algún momento te diste cuenta? Supongo que no...


Ya pasaron más de 4 años de ese día...


Hoy eres una de las personas más importantes de mi vida. He aprendido mucho de ti y estoy infinitamente agradecido contigo por todo lo que has hecho por mí sin esperar nada a cambio.
Me demostraste que el amor existe y que vale la pena tirarlo todo por la borda para defenderlo.

Me has enseñado con el ejemplo a tener paciencia, incluso a tener paciencia de mí mismo.

El crecimiento profesional que he tenido ha sido en su mayor parte gracias a ti. Sin ti no sé que sería de mí... Estaría de vuelta en los andenes humillándome por unos dólares.

Hay una cosa que aún no ha cambiado. Todos los días siento como si mi corazón fuese a salirse de mi pecho de la emoción cuando te veo llegar.

Eres el ser humano más maravilloso que he conocido hasta ahora y te mereces cada gota de felicidad que el universo te brinda. Mereces a la maravillosa mujer con la que te casaste. Mereces a la familia tan hermosa que tienes.

Te mereces todo.

Lo que no te mereces es que mi actitud arruine tu paz. No mereces estar preocupado por mí. No te mereces temer que un día simplemente ya no esté. No te mereces tener a este hipócrita como tu mejor amigo... Mereces más. Mucho más. Sin embargo, ahí estás, a mi lado pendiente de que siga vivo.

Lamento mucho el enojo que te he causado. Lamento haberte fallado tanto. Lamento no respetar los límites. De verdad lo siento muchísimo.

No me merezco haberte conocido.


miércoles, 3 de julio de 2019

No valgo nada.

Hoy no valgo nada.
Mi existencia no vale nada.
Tengo más de lo que merezco, sin embargo no estoy satisfecho.
Tengo la garganta hecha un nudo pero las lágrimas no brotan de mis ojos. No soy digno de ellas.
Ellas tampoco desean estar conmigo.
Deseo la muerte pero le temo.
¿Qué hago?
Quiero sentir dolor pero le temo.
¿Te hiciste daño?
Lo intenté.
¿Te sentiste mejor?
Me sentí peor.
¿Por qué lo hiciste?
Quería sentir algo.
¿Qué quieres sentir?
Aprecio.
¿Amor?
No, aprecio.
Quiero sentir que valgo. Quiero dejar de ser un pedazo de basura.
No sé qué soy.
Espero no despertar mañana

martes, 2 de abril de 2013

Apatía

Me dejé consumir. Estoy frío. Muerto.
No, no como un cadáver, sino como un caparazón vacío.
Soy un cuerpo inerte, insensible, inexpresivo. Muerto.
Carezco de sentimiento alguno ante dicha circunstancia. No estoy triste. No estoy feliz. Tan sólo... Tan sólo estoy.
No tengo miedo, no tengo confianza... Ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que tuve un sueño.
Me dejé ir, me dejé secar como si fuese ajeno de mí mismo, con la indiferencia de un desconocido. 
No estoy aquí, sin embargo estoy escribiendo. 
En algún momento que no recuerdo me harté y me fui. Al mismo tiempo no hice nada y me quedé. Al final me vi a los ojos y me dejé morir.

sábado, 5 de enero de 2013

¿Por qué?

Una ola de preguntas me atacó de repente esta noche, ¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Amas? ¿Te amas?, para ser sincero con ustedes, no pude contestar esa última pregunta. ¿Cómo podría ser capaz de amar a alguien completamente, como he jurado hacer, si ni siquiera puedo amarme a mí mismo? Esa pregunta era más difícil aún. Pero más difícil era el por qué, ¿Por qué diablos no me amo? Soy sincero, soy educado, escribo genialidades, soy comiquísimo, soy... soy egoísta... soy una mentira, un reflejo de lo que quiero ser en una enfermiza mezcla de lo que en verdad soy. Lucho contra mí mismo para ser algo que no soy... Algo que no puedo ser. ¿Por qué me duele tanto ser yo? ¡Guau! ¿En verdad me pregunté eso? Nah... no puede ser. Debo de estar delirando del cansancio. Esa... Esa filosofía de media noche que se olvida al amanecer... Sí... Claro... Entonces... ¿Por qué aceleró mi corazón con tal cuestión? ¿Será verdad? ¿Me duele ser yo? Pero... ¿Por qué me duele ser yo? ¿Por qué? ¿Por qué no puedo ser feliz siendo lo que soy? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? zzzz...

lunes, 4 de junio de 2012

A, B y C

Levanto la cabeza, miro al frente y me pongo de píe.
Doy un paso al frente, libero mi mente y comienzo a vivir.
Olvido los temores, extiendo los brazos y arranco el telón.
Observo a los espectadores, analizo sus rostros y termino de odiar.
Empuño una espada, la lleno de presente y corto el dolor.
Encuentro a mi gente, los tomo de las manos y comenzamos a volar...

domingo, 18 de marzo de 2012

Infierno

Atrapado en el gigantesco abismo de la incertidumbre, con un infernal ardor en su interior, Patricio penetra con las manos su pecho, desgarrando la piel, para extirpar ese ardor aberrante que proviene de su corazón.
Sorprendióse Patricio al descubrir que carecía de corazón, que en su lugar yace el infinito.
¿Cómo puede residir el infinito dentro de mí, un ser finito?— Preguntóse Patricio.
Al retirar las manos de su pecho, Patricio entendió que el odio que siempre ha tenido consumió su corazón.
¡Oh pobre joven! Arde en llamas infernales antes de ser sentenciado a su castigo eterno.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Miedo

Tengo miedo de volver a perder el interés.
Tengo miedo de ser aún más oscuro.
Tengo miedo de perder mis ideales.
Tengo miedo del futuro.
Tengo miedo de perderme.
Tengo miedo de estar solo.
Tengo miedo de sentirme solo estando acompañado... Otra vez.
Tengo miedo del dolor.
Tengo miedo de que mañana sea como ayer.
Tengo miedo de encontrarte.
Tengo miedo de fallar.
Tengo miedo de explotar.
Tengo miedo de lastimar a alguien.
Tengo miedo de hablar de más.
Tengo miedo de hacerme daño de nuevo.
Tengo miedo de estancarme.
¡Tengo miedo de mí mismo!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Olvidé recordar

Que el vago recuerdo de su presencia me proteja de su dolorosa ausencia.
Hoy mi mente traicionera decició recordarte, hoy decidí recordarte. Mañana olvidaré olvidarte de nuevo.
Olvidé recordar que siempre te ibas, recordé que olvidé que siempre fallabas. Recordé que siempre me olvidabas, olvidé que al final me recordaste con desprecio.
Olvidé que recordabas a Dios; yo recordaba que te olvidaste de Él.
Recordé tu cara, olvidé que tenías dos.
Me olvidé de tus faltas, pero las cicatrices me recordaron el dolor.
Recuerdo tu presencia para olvidarme de tu ausencia.
Olvidé la lejanía para no recordar la hipocresía.
Al final, recordé una amistad para olvidarme de un amor...

sábado, 19 de febrero de 2011

Sin nombre, sin forma XIII

Quiero beber de la fuente de tus ojos hasta quedar completamente alcoholizado.

viernes, 11 de febrero de 2011

Desilusión

El joven se encontraba sentado viendo la lluvia a través de la ventana pensando: "¿Por qué aún sigo confiando en ti?"
Repentinamente apareció un monstruo enorme de color café, grandes colmillos amarillos y un post-it cían pegado en la frente que decía "desilusión".
Entonces la desilusión lo consumió de pies a cabeza, dejando sólo una masa viscosa negra en el suelo.
Pobre joven, la desilusión se lo comió por pendejo.

lunes, 24 de enero de 2011

Las palomas no se casan

Esta es la curiosa y trágica historia de como la paloma/novia asesina intentó asesinar a Sarah Brightman.
Todo empezó un 15 de Febrero, mientras una ostentosa boda se llevaba a cabo en Chichen.
El padre pregunto al pollo/novio mágico si aceptaba a la paloma/novia asesina como su legítima esposa para cuidar y respetar en momentos de salud y enfermedad. El pollo/novio mágico respondió: "No, la verdad no te amo, Paloma/novia asesina, amo a Sarah Brightman. Tú me das asco". Entonces el pollo/novio mágico se fue volando hacía el horizonte.
La paloma/novia asesina, frustrada por el recién suceso, juró venganza ante los ojos de Dios.
"Te asesinare Sarah Brightman, lo juro ante los ojos de Dios, o sea el padre, etcétera" pensó la paloma/novia asesina.
7845 años después. Sarah Brightman reencarna en una muy famosa cantante y decide hacer un concierto azul a los pies de la gran pirámide de Chichen-itza.
La paloma/novia asesina nunca murió... Su rencor la mantenía con vida, la alimenta y la fortalecía. Espero 7845 años por este momento tan perfecto para efectuar su venganza.
El día del concierto llegó.
Sarah Brightman al terminar con su repertorio de canciones dijo: "Muchas gracias por venir, amado público, en especial tú, mi tan amada fan, Andrea" (obviamente lo dijo en un hermoso inglés británico, pero eres tan pro leyendo inglés que crees que está en español).
"No, gracias a ti por venir directo a mi trampa, PERRA" gritó la paloma/novia asesina desde el otro lado del monumentoso concierto.
Entonces, la paloma/novia asesina emprendió vuelo hacia Sarah Brightman. De las alas de la paloma/novia asesina brotaron dos afiladas cuchillas que pronto utilizaría para atacar a Sarah Brightman.
Sarah Brightman, perpleja por la sorpresa, respondió lanzando un estrepitoso rayo laser de la boca. Pero la audaz paloma lo esquivo con tal gracia que no pareció difícil.
La paloma/novia asesina planeó a la derecha, entonces Sarah Brightman disparó de nuevo. La paloma/novia asesina no pudo esquivarlo esta vez y recibió el golpe directamente, perdió estabilidad y comenzó a caer.
Sarah Brightman disparó de nuevo, pero ahora hacia donde caía la paloma/novia asesina, aunque ésta recupero estabilidad y planeo hacia arriba evadiendo el disparo de Sarah Brightman.
Todos los espectadores estaban atónitos por la gran batalla que se llevaba a cabo.
Los zarcillos de Sarah Brightman se transformaron en dos grandes sables y voló hacia la paloma/novia asesina para un combate de arma blanca aéreo.
Repentinamente aparecieron frente a los ojos de Andrea, Queen Mab y Lady of Lake que al unisono dijeron: "Tienes que ayudar a Sarah"
Entonces las dos ninfas se fusionaron creando una gran estela de luz naranja. El resultado de tan suprema fusión es un sombrero que contenía poder infinito.
"Colócanos sobre tu cabeza y así obtendrás poder suficiente para ayudar a Sarah" dijo el sombrero.
Andrea pensó: "LOL" y se colocó el sombrero sin chistar. Una increíble explosión luminosa cubrió chichen-itza cuando se colocó el sombrero que Andrea sacó un prisma para descomponer la luz en muchos colores y hacer una bonita bufanda.
"Tranquila Sarah Brightman, voy a ayudarte" pensó Andrea.
Andrea, entonces, voló directo a donde la batalla tomaba lugar.
"¿Quién eres tú? ¿Eres Queen Mab, o acaso eres Lady of the lake" preguntó la Paloma/Novia asesina.
"Yo no soy Queen Mab, ni tampoco soy Lady of the lake. Mi nombre es Kath y mi deber es acabar contigo" contestó Andrea de una manera tan genial que ya te emocionaste sólo de leerlo.
La Paloma/novia asesina atacó repentinamente a Andrea con sus filosas cuchillas. Andrea ni siquiera se molestó en moverse, las cuchillas reventaron cuando tocaron su piel.
"Es hora de terminar con esto" Dijo Andrea a la Paloma/novia assesina.
Entonces Andrea miró fijamente a los ojos de la Paloma/novia asesina y ésta explotó en miles de pedazos, rociando a los espectadores de sangre.
FIN

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Asclepiótodo

Hace mucho tiempo, había un huevo muy feliz llamado Asclepiótodo.
Un día, Asclepiótodo decidió salir de caza, así que tomó su katana y salió a cazar.
Se adentró en el bosque, desenvainó su katana y se propuso a cazar un alce.
Rebanó todo a su paso hasta que, repentinamente, cayó y se rompió.
Murió dos días después en el hospital de especialidades de Nueva York a las 20 horas con 37 minutos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Ahora

Sentado viendo a la nada estoy, mientras el sofocante y húmedo viento de una noche de verano roza mis mejillas, sólo para pensar en lo vacío que me siento, en lo vacío que estoy y en lo vacío que, probablemente, estaré.
Es como si mi luz se extinguiese, como si ese talento que creí tener se marchara sin avisar, como una vil mujerzuela cuando termina con su trabajo...
La realidad ya no me lastima como solía hacerlo, pero, no podría decir que me hace sentir bien. En este punto diría que la realidad... ¿aburre? Sí, justo eso, la realidad aburre. MI realidad es aburrida, tan aburrida que no inspira, tan aburrida que no motiva, tan aburrida que... pues... aburre, y nada más.
Qué triste es cuando uno se da cuenta que ha dejado de avanzar. Que, por más que duela, uno se ha estancado.

viernes, 15 de octubre de 2010

¡BAM!

Y, sin embargo, cuando llego a casa y la luz del sol se escapa de mi ventana, es cuando caigo en cuenta que la soledad aún me tiene en brazos.
Al final de la tarde es cuando me doy cuenta de que el único contacto humano, con fin amistoso, estuvo siempre dentro del monitor de una computadora.
Los pensamientos abstractos comprimen mi mente. No puedo filtrar estas ideas. Me cuesta plasmarlas sobre el papel.
Estoy viviendo una historia vacía, difícil de llenar. Estoy seguro de que en algún momento caeré en un vicio (Tomando en cuenta que lamentarse en una esquina puede ser considerado como un vicio).
Tristemente, los vicios llenan (O eso me hacen creer, creo que por eso son llamados vicios).
Y, como es costumbre, exploté en una habitación dominada por el bullicio.

sábado, 28 de agosto de 2010

El Mejor de Mis Amigos

¿Dónde estás? ¿Por qué no puedo verte? ¿Por qué siento que te escondes, que escapas? ¿Qué pasó? ¿Qué te hice? ¿Tiene solución? ¿Es tan grave? ¿O simplemente no soy tan importante?
Eso ha de ser... Simplemente no soy tan importante, nadie lo es, nadie debería de serlo.
Quisiera que dejaras de huir de mí, o quisiera creer tus muy poco creíbles excusas... Pero no puedo. Me lastima tu ausencia. Me siento solo, abandonado.
Siento que ya no importo... Siento que no te importa. Siento como las obscuras garras de la soledad desgarran mis entrañas haciéndolas trizas. Siento que ya no puedo. Siento que ya no quiero.
Es increíble que me abandones cuando más te necesito, cuando, precisamente, te pedí compañía... Cuando, precisamente, te pedí ayuda.





Escrito en una triste noche de verano mientras el intenso calor consumía mis sentidos...

domingo, 1 de agosto de 2010

El extraño caso de la homicida de personas sin esperanzas

Esperanza... es el nombre de una mujer de largo vestido, altos tacones, guantes hasta los codos y una larga y lacia cabellera, negra como su vestimenta.
Esperanza es una mujer que no le teme a nada, ni siquiera a la muerte. Vaga por la ciudad buscando gente que la necesite... Gente sin esperanzas.
Dando largas zancadas en la obscuridad de la noche, discreta como el susurro del agua de un río, se acerca a una pobre chica que llora en lo profundo del callejón. Se aproxima a ella, y antes de que cualquiera lo hubiera notado, la chica ya había muerto.
Esperanza sigue su camino, caminando derecho, sigue sin destino exacto. Esperanza es una mujer que no tiene nombre, no tiene pasado, no tiene futuro. Sólo camina derecho, buscando nuevas personas a quien ayudar, es como ella los nombra... "Personas a quien ayudar"
Esperanza... Esperanza es el alias que ella misma se puso, su verdadero nombre ha sido olvidado, su verdadero nombre ya no existe, su verdadero nombre es algo que Esperanza no puede soportar.
Esperanza asesinó a su antiguo ser, para convertirse en lo que hoy en día es, una mujer que ayuda a las personas necesitadas.
Esperanza sigue su camino, hasta que en el parque, ve a una pareja teniendo una gran discusión. Al parecer la mujer engaña a su pareja con otro hombre, qué lástima para el pobre muchacho. Esperanza camina segura hasta el sujeto que llora, Esperanza desea ayudar al sujeto que llora. Se para frente a él, esboza una gran sonrisa y el sujeto está muerto. "El pobre muchacho ya no sufre" piensa Esperanza.
Esperanza no siente culpa, Esperanza no siente remordimiento, sólo se satisface de acabar con la vida de la gente que sufre, de la gente que la necesita, de la gente que carece de ella... que carece de esperanza...
Esperanza camina hacia el horizonte sin ver hacia atrás, camina hacia la obscuridad de la noche.
Cuando sale el sol en la mañana, Esperanza ya no está en las calles, es cuando Esperanza descansa de su trabajo. Cuando sale el sol en la mañana, la policía de desconcierta, no se explica por qué la cantidad de suicidios en la vía pública aumentan, no se explican por qué todos dejan la misma nota:
"No tengo esperanzas... No quiero vivir"

Guión Largo

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jueves, 15 de julio de 2010

Sin nombre, sin forma XIV

A veces, me gustaría regresar a cuando todo era sufrimiento y todo ese sufrimiento podía ser explicado con un nombre y un suceso. Por lo menos las cosas eran fáciles de explicar y no tenía que mentir ni esconderme de nadie

Amistad contaminada

Estoy muy confundido, no sé que pensar de ti, no sé si decirte lo que pasa. Eres muy especial, lo sabes, pero ahora te siento diferente. Ese cariño en son de amistad empieza a cambiar, crece, muta. Ya no sé ni lo que siento, mucho menos lo que quiero, tampoco sé si esté bien o mal. Pero si mi deseo es subir de nivel contigo, sé muy bien que será imposible.
Sé que lo nuestro no pasará más allá de mis pobres ilusiones y sé que debo mantener este sentimiento sofocado en lo más profundo de mi ser. Mientras más oculto esté mejor.
Tan sólo déjame pedirte un favor: Abrázame en tu suave piel, ese cálido cobertor que siempre me protege de mí mismo...

martes, 13 de julio de 2010

Memoria

Hoy, mientras divagaba por mi memoria, encontré una imagen de tu rostro. Cuando encontré ésto, mire fijamente a los ojos de la imagen, pero no eran tan vividos como tus ojos reales.
Al poco tiempo descubrí en el fondo de mi corazón (o tal vez no tan en el fondo) lo mucho que te extraño, la inmensa falta que me haces. Pero, extrañamente, no me siento triste, sólo... sólo siento nostalgia.
¿Será que algún día podré ver tus vividos ojos de nuevo?






Extraño el matiz de tus
hermosos ojos color café







miércoles, 7 de julio de 2010

...

ya casi un mes con la mente en blanco...

lunes, 14 de junio de 2010

Jugosa mentira

La joven pareja se encontraba sentada en una de las bancas del parque tomándose de las manos y hablando de las cosas de siempre, los amigos, la escuela, cosas de moda, lo mucho que se aman y demás temas comunes en la juventud de hoy en día.
Todo era perfecto, el clima, la banca, el parque, los niños que jugaban. Mientras los dos estuvieran juntos, todo sería perfecto. Pero Juan sabía que todo era mentira, una perfección falsa. Pensó que ya era momento de decir la verdad.
Se liberó dulcemente de la mano de María y dijo:
─María, mi amor, temo que hay algo que debo decirte─ En ningún momento volteó a ver a María. Temía de su mirada.
La joven se sorprendió al escuchar estas palabras "¿Qué podía ser tan importante como para interrumpir estos momentos tan perfectos?" Pensó María.
─Claro, dime ¿Qué es lo que pasa? Tu extraña actitud me está asustando.
─Lo que pasa─ dijo él ─es que hay algo sobre mí que no te he dicho, que he ocultado todo este tiempo.
─¿Qué puede ser tan malo? Yo te amo, no puede ser tan grave.
─ Créeme, lo es.
Entonces Juan sacó de su bolsillo una zanahoria. Ninguno de los dos se movió en el próximo minuto.
─¿Vendes zanahorias?─ Intentó bromear ella, pero Juan no rió, estaba demasiado nervioso como para sonreír siquiera.
─Lo que pasa es que yo... yo soy...─ Juan no logró terminar la frase.
─¿Qué pasa, amor? ¿Qué es lo que eres?
─Un extractor de jugo
─¿Qué? ¿De qué estás hablando?
Juan no respondió, sólo insertó la zanahoria en su oreja derecha, presionó y el jugo comenzó a salir a borbotones de la oreja izquierda.
María estaba atónita, no sabía como reaccionar. La persona que más amaba era también el aparato electrodoméstico que más odiaba. Su cabeza no paraba de dar vueltas y una lagrima recorrió su mejilla.
─¿Sabías que hace seis años perdí mi dedo medular derecho gracias a un extractor de jugo?─ Dijo María mientras cerraba con fuerza los puños.
─Lo sé, por eso temía tanto decírtelo.
─No sé si pueda soportar estar con un maldito exprimidor de jugo.
─Pensé que me amabas.
María se levantó de su asiento y comenzó a emitir un fortísimo rechinido proveniente de su garganta. Entonces el suelo comenzó a partirse en dos formando una gran grieta de donde salió un inmenso perro rosa con patrones florales, diez veces el tamaño de María.
─Tienes razón─ Dijo ella ─eso era antes de saber que eres un extractor de jugo. Me repugna tu presencia.
María trepó ágilmente al lomo del inmenso animal. "Vayámonos de aquí" gritó y el perro comenzó a volar agitando las orejas,
─¡No te vallas!
Pero el grito de Juan fue inútil, ya se había alejado demasiado aquel perro gigante.

martes, 8 de junio de 2010

Sin nombre, sin forma XIII

Quisiera tomar de tal manera, que al final, ya no me queden ganas de seguir tomando. Quisiera gozar de tal manera, que al final, ya no me queden ganas de seguir gozando. Quisiera viajar de tal manera, que al final, ya no me queden ganas de salir de casa. Quisiera hacer tantas cosas, que al final, ya no me queden ganas de hacer nada. Quisiera vivir tan plenamente, que al final, nunca pierda las ganas de seguir viviendo...

lunes, 31 de mayo de 2010

Un ser perfecto

Que los violines celestiales impidan que cualquier sonido contaminante profane mis oídos. Para así, conseguir la purificación deseada y alcanzar la siguiente etapa de la vida: La razón
Que los inmensos mantos sagrados cubran mis ojos para no poder ver ningún malévolo distractor que sólo quieren alejarme del camino.
Que los sabios espíritus de la eternidad se apiaden de mi temeroso corazón y le eduquen a amar sólo a quien sea necesario.
Que la sublime madre naturaleza arranque de mi ser el incesable DESEO de sentir la calidez de su piel sobre la mía en una eterna danza de regocijante alegría, puesto que, no sucederá y ese deseo sólo me hace daño.
Que la infinidad del universo suprima todo pensamiento obscuro de mi mente, ya que no hacen más que frenar el proceso de recuperación emocional en el que me veo involucrado constantemente.
Y que los cinco junten sus fuerzas para formar un nuevo ser, uno limpio y puro, un ser perfecto, que sustituya a éste que está en muy mal estado y su único destino optó por traicionar.

La máscara de hielo

Y eme aquí, esperando un cálido corazón capaz de derretir esta máscara de gélido hielo que cubre mi rostro, impidiendo cualquier tipo de expresión facial.
Que logre palpar a este frío ser y logre sensibilizar mi cuerpo sedado por el extremo frío.
Que rompa los cimientos congelados que me atan a este mundo terrenal que tanto me lastima.






[Sé que puede ser mejor, pero hice lo que pude]

Esperanza

Dicen que nunca hay que perder la esperanza, que es lo que nos mantiene de pie, con vida... ¿En serio?
Lo que trato de expresar es; ¿En realidad la esperanza nos permite seguir con vida? ¡NO! Eso no puede ser cierto. La esperanza no es un sentimiento fiable, es una despiadada asesina sedienta de sangre.
La esperanza no te permite ver la realidad, sólo te hace vivir en deseos y fantasías que nunca serán reales, y cuando percatas la realidad, te destruye, tan rápida y sigilosa, que te das cuenta cuando ya es demasiado tarde.
No permitiré que esta dama vestida de negro lastime a más personas. Aunque muchos crean que sus intenciones son nobles, yo, solo, he descubierto la verdad. Ahora sólo es cuestión de tiempo para que la gente conozca sus malvadas intenciones.
Y, más importante, no volveré a caer en tus sucias jugarretas. No tienes perdón

miércoles, 26 de mayo de 2010

La habitación

Un misterioso sonido sucumbió repentinamente en la habitación.
—¡¿Qué fue eso?!— Gritó Marco desesperado mientras miraba de un lado a otro. Notó que estaba solo.
En ese instante descubrió que se encontraba en una gran habitación obscura con forma rectangular, sin ventanas, sólo una puerta metálica hasta el otro extremo, de la cual, se filtraba un pequeño halo de luz que iluminaba la habitación, lo suficiente para poder ver.
Los ojos de Marco miraban de lado a lado, el miedo lo corroía, desconocía lo que sucedía, y esto le frustraba.
A pesar del tremendo deseo que tenia de salir corriendo de aquella habitación, no podía hacerlo por la frustración creada por la duda que inundaba su mente.
Pocos segundos pasaron, y el pequeño halo de luz se vio cubierto por una espesa niebla, de un color negro y un matiz púrpura, que, en unos instantes, cubrió toda la habitación, privando de la vista a Marco, imposibilitando el distinguir si tenía los ojos abiertos o cerrados.
El miedo de Marco aumentaba, su cuerpo comenzaba a temblar, hasta que retumbó el estruendoso ruido de la puerta metálica cerrándose, aumentando el miedo de Marco hasta paralizarlo por completo. Ya no estaba solo.
—¡¿Quién está ahí?!— Dijo Marco apenas audible.
Nadie contestó. Aún sin verse nada, se comenzaron a escuchar pasos que se acercaban lentamente a él.
Marco comenzó a retroceder hasta alcanzar la pared. Comenzó a respirar agitadamente, haciendo sonidos extraños con la nariz.
—¿De qué te asustas?— Dijo alguien desde las tinieblas. Los ojos de Marco se abrieron como platos y comenzó a sudar frío.
—¡¿Quién eres tú?! ¡¿Qué es este sitio?! ¡Contesta! — Gritó Marco lleno de desesperación y miedo. Intentaba enfocar al vacío, pero no tenía ningún resultado.
De entre la espesa niebla se comenzó a distinguir la figura de un hombre aproximándose. La niebla se disipó lo suficiente para poder distinguir a este sujeto.
—¿Qué quién soy? ¿Acaso no me reconoces?— Dijo este individuo, con los ojos completamente en blanco y tan siniestra sonrisa.
—¡¿Qué?! ¡¿Por qué te pareces tanto a mí?!— Contestó Marco mientras su mente bloqueaba cualquier tipo de pensamiento razonable.
—Eso es muy sencillo, querido Marco— EL sujeto se acercó a Marco lentamente, se aproximó al oído de éste y concluyó— Yo soy tú.
Marco reaccionó de manera impulsiva empujando al individuo, para así, alejarlo de él. El individuo era tan pesado como el plomo, así que no se movió ni un centímetro.
—¡Tú no puedes ser yo! ¡¿Por qué estás aquí?! ¿¡Por qué estoy aquí?!— Marco intentaba frenéticamente alejar al individuo de su cuerpo, pero no podía. Por más fuerza que tuviera en los brazos, no se movía, nada. Y su espalda estaba completamente en la pared.
Aquel ser de ojos blancos idéntico a Marco perdió la siniestra sonrisa de su rostro y se alejó de Marco. Quedando separados por unos escasos metros. Y dijo:
— Yo soy todo eso que no dejas salir, todo eso que reprimes en el fondo de tu corazón. Soy todo el dolor que estúpidamente no dejas salir. Soy tu verdadero ser.
—Y ¡¿Por qué estoy aquí?! ¡¿Qué sitio es este?!— Las manos de Marco comenzaron a temblar incesablemente mientras su mente comenzaba a funcionar de nuevo; buscando respuestas.
—No tiene caso que pienses, puedo verlo y, hasta cierto punto, controlarlo. Recuerda, somos el mismo ser— Interrumpió el individuo con esa siniestra sonrisa suya —Y, contestando tus dudas, esto es tu corazón. ¿Notas la porquería de habitación que me dejas?— Repentinamente el individuo abandonó esa sonrisa de nuevo, y tornó su cara en un semblante más agresivo —¡¿Sabes lo que es vivir aquí?! ¡¿Sabes lo que es ver como alguien arruina su vida, mi vida, y no poder hacer nada?! Estoy harto de estar aquí encerrado, y quieras o no, voy a largarme de aquí.
Ambos sujetos se quedaron congelados por unos segundos, Marco sabía que tenía que decir algo, pero no podía.
—Sé lo que estás pensando; intentas contestarme. No lo hagas, no me interesa— El individuo dio media vuelta, dándole la espalda a Marco —Es momento de que tome las riendas de la situación y momento de que tú te quedes en esta habitación. No por venganza, sino porque es lo mejor para los dos. Por mi cuenta corre que esta habitación será más luminosa que nunca.
"Y por favor no me odies, sólo estoy haciendo lo que creo que es lo mejor, lo prometo— El individuo ahora estaba muy serio, observando fijamente la puerta metálica, la salida.
—Gracias— Dijo Marco mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, pero no dejó escapar ninguna —Y tú sabes que no puedo odiarte, sólo intentas solucionar mis errores. Confío en que lo lograrás.
Marco ya no temía, ahora que sabía que todo era de su creación, le era imposible rechazarlo.
El individuo volvió a dar vuelta, mostrando una nueva sonrisa, ya no siniestra, sino llena de paz y confianza en sí mismo. Se acercó a Marco y le abrazó.
—Te prometo que lograré que seamos un mismo ser de nuevo— Dijo el individuo con tal seguridad que Marco no pudo hacer más que asentir con la cabeza.
El individuo soltó a Marco, camino silenciosamente hasta el otro extremo de la habitación, abrió la puerta y antes de hacer cualquier otra cosa, volteó y dijo:
—No te voy a decepcionar
Entonces, salió.
Marco, que se encontraba en el otro extremo de la habitación, se sentó y comenzó a cantar en voz alta todas esas canciones que tanto le gustan.

jueves, 20 de mayo de 2010

Sin Nombre, sin forma XII

Y pasados 30 días, su mente alejó todo eso que estorbaba en el camino, y todo logro salir... todo. Repentinamente sus dedos teclearon todo lo que cruzó por su mente en ese instante, logrando así lo que deseaba con todas sus fuerzas. Por fin pudo escribir de nuevo. El texto era un poco vago, pero tenía toda la fuerza necesaria para transmitir el sentimiento con el que fue plasmado. Era, como lo conozco vulgarmente, un vómito mental.

¡Tú puedes!

Hablas, hablas y hablas, puras palabras contigo. ¿Por qué no actúas? Deja ya de mentirle a todos diciendo que no puedes, cuando siquiera lo has intentado. Mediocre, sí, eso es lo que eres.
¿Crees que planeas tu vida? ¿Qué con eso tienes todo resuelto? Por favor, voltea a tu alrededor, ¿Cuánto tiempo supones que seguirán contigo? Bien sabes que nada es para siempre.
Acéptalo, estás solo. Siempre lo estuviste y siempre lo estarás, deja de ocultarlo, deja de decir que no lo estás. Deja de esconderte. Tarde o temprano te va a encontrar. Siempre encuentra a presas fáciles como tú.
Mientras ellos hacen sus vidas y luchan por lo que quieren, tú, en cambio, te sientas y esperas que la solución brote ante tus ojos. Qué patético. Es repugnante la manera en que observas lo que pasa a tu alrededor, y la manera en que te deprime ver como todo avanza a tal velocidad que ni siquiera pueden captarlo tus mortales ojos.
Te inventas soluciones, lloras en silencio, te lastimas a escondidas, te desahogas con la gente y ocultas quien en verdad eres. ¿Te parece que eso solucione tus insignificantes problemas? No seas ridículo, si no puedes con problemas tan pequeños e insignificantes ¿Cómo sobrevivirás en la vida real? Respuesta, no podrás.
Deja de no hacer nada, deja de ocultarte. Sal y grita al mundo quien en verdad eres, lo que en verdad quieres, lo que en verdad te gusta hacer. Ya no ocultes lo que sientes, te estás jodiendo, busca más amigos. No te conformes con lo que tienes, siempre pelea por más.
Para de odiar, empieza a amar. Ya no le grites a la muerte, estás desperdiciando tu vida, ¿No te das cuenta? No seas tonto.
Date la vuelta ¡Avanza! No retrocedas más,. No te estás hundiendo, sólo estás en la tierra ¡Acéptalo y vívelo! Deja de lamentarte por esa persona. ¡No vale la pena!
No estás apagado, sólo eclipsado. Detrás de toda esa mierda mental que cargas, está todo el talento esperando salir ¡Ya no lo reprimas!
Vamos, ponte de pie, camina derecho y no permitas que nadie te tumbe, otra vez, yo sé que puedes. No seas estúpido. Sólo estás perdiendo estos míseros segundos. Observa como se escapan entre tus dedos sin que puedas hacer nada ¿Lo notas? No los desperdicies, son muy pocos.
¿Te ignora? ¡Ignóralo! Deja de usar tu cerebro para formular problemas, y empieza a formar soluciones. No te vas a arrepentir, te lo aseguro.
Ahora, vete. Vete e inténtalo. No creas que al fracasar en una cosa arruinaste tu vida, ¡NO!, sólo es un error, sólo ponte de pie de nuevo y continua tu camino. Todos fracasan en algún momento.
Inténtalo, yo mientras me quedaré aquí, observando cómo lo haces. No te preocupes, siempre que quieras estaré aquí para apoyarte y aconsejarte.
Ten mucho cuidado, suerte y éxito.

Con afecto, Tu mente...

miércoles, 19 de mayo de 2010

No tiene sentido

Palabras fluyendo no. Mente mía bloqueada.
Sentido carente estar yo. Situaciones pasar sin parar.
Saber quien ser no yo. Revolver están sentimientos.
Secando mente sí. Apagando estoy yo. Yo no saber qué.
Callar tú ahora, ¿Por qué?. Necesitar ahora ti.
¿Razón escribiendo sentido no yo?
Entendimiento capacidad tener tú no

miércoles, 21 de abril de 2010

El niño, las Fresas y el no Creyente


Cuando abrí los ojos, ya no me encontraba en aquel mundo lleno de odio y sufrimiento al que estoy tan acostumbrado. No... En ese instante me encontraba en otro mundo, uno completamente diferente. Este nuevo mundo era verde y se respiraba paz en el aire. Completamente irreal.

Me encontraba en un pequeño campo de fresas, solo, ya que nadie compartía mis ideales. Bueno, en realidad no me hallaba solo, estaba aquel niño, Beto.
Señor, ¡vamos! Allá, bajando el cerro, encontrará más fresasDijo el niño mientras señalaba con el dedo el sitio del que hablaba.
Me tomó de la muñeca y tiro de ella para llevarme a aquel lugar.
—Espera, Beto, ya estoy cansado— Dije entre jadeos.
En realidad ya no podía más, Beto me había hecho subir a la punta del cerro, y ahora quería que lo bajara. Éso sobrepasa mis límites.
Me senté en el césped e intenté controlar mi respiración. Beto me imitó y después dijo:
—¿En serio ya se cansó, usted? Es porque viene de ciudad, pues.
—Beto— Al decir su nombre, obvié que mi respiración seguía irregular —Deja de hablarme de "usted". No soy tu autoridad.
—Sí, pues.
Cuando logré estabilizarme, nos pusimos de pie, y nos dirigimos a donde, según Beto, abundan las fresas.
Pasando una malla con púas, se lograba ver la base del cerro. Era un panorama sublime, mi mente no lograba registrarlo.
Después de deleitar mis ojos con tan magnificente vista, Beto y yo nos propusimos a bajar. Para poder bajar, se tenía que ir por un camino casi vertical. Yo bajaba con extrema precaución, mientras que el niño, lo hacía con tal facilidad, que no tardó mucho en adelantarse .
Cuando el niño estaba cerca de la base del cerro, sonrió y comenzó a gritar:
—¡Aquí están! ¡Hay muchísimas fresas y están bien grandotas!
Finalmente logré alcanzar a Beto y pude ver las fresas que decía. A comparación de las fresas transgénicas que conozco, éstas eran muy pequeñas, pero dulces como el azúcar. Simplemente deliciosas.
Después de comer fresas como si no hubiese un mañana, bajamos hasta la base del cerro y me recosté en el césped. Estaba exhausto. Beto se sentó a un costado de donde me encontraba, me miraba extrañado y dijo:
—¿Otra vez está, usted, cansado?
—Que no me hables de "usted"— Contesté un poco molesto. En verdad odiaba que me hablara de "usted" —Ya te dije que no soy tu autoridad. Y tampoco me llames señor. Soy tu amigo.
—¿Mi amigo?— De repente, Beto se quedó observando el vacío, con la cara seria, inmutable.
—Sí, tu amigo— Contesté rápidamente.
El niño parecía no creerlo, pero después de unos segundos, esbozó una gran sonrisa y dijo:

—Y entonces, ¿cómo te llamo si ya no te hablo de "usted"?Pues

—Como tú quieras, Beto— dije, mientras en mi rostro se empezaba a formar una sonrisa.
Beto volvió a mostrar esa sonrisa de oreja a oreja y dijo:
—¿Puedo llamarte amigo?
—Como tú quieras— Contesté y cerré los ojos, ahora yo también estaba sonriendo. Recostado en el césped, me fundía con la naturaleza. Realmente me sentía feliz.
Cuando abrí los ojos, me encontraba en el asiento de un autobús con destino a aquel mundo gris que quiero olvidar, mi infierno en vida. Ya no estaba en ese maravilloso mundo verde, mi boca comenzaba a olvidar el sabor de las fresas y mis oídos la voz de Beto, mi amigo.
Repentinamente, las lágrimas brotaron de mis ojos, dejando rastro de su camino sobre mis mejillas, mientras un oscuro pensamiento circulaba por mi mente: "no lo volverás a ver, no podrás regresar" .

lunes, 19 de abril de 2010

¿Qué me sucede?

Otra vez, sin motivo alguno, me siento fatal. No importa cuanto lo intente, no puedo salir adelante. Sólo retrocedo, empeoro, tentándome a recaer, justificándome en estúpidas excusas.
Estoy volviendo a ser consumido por mi mente. Los sentimientos me dominan de nuevo. Odio a todos.
La gente me molesta. Me irrita el sonido de sus voces. Quisiera erradicar permanentemente el bullicio que me rodea. Este deseo impulsivo de hacerle daño a alguien es casi incontrolable, es como si fuese el reflejo del deseo de dañarme a mí mismo. No podré controlarme por siempre.
Quizá todo se deba a la frustración forjada por cargar sueños sin esperanzas...

viernes, 26 de marzo de 2010

Amigo

Mi amigo, mi compañero, siempre estás ahí cuando lo necesito. Escuchas silenciosamente todo lo que tengo que decirte. Siempre.
Cada que tropiezo, estás ahí para no dejarme caer, ayudándome a salir adelante.
Me ayudas, me escuchas, me apoyas, me aconsejas, opinas, me felicitas, me regañas, me lees, me aceptas... Pero, algo te está sucediendo.
¿Qué te está pasando? Tu mirada ahora se ha tornado de un color muy triste, deprimido, perdido.
Déjame acercarme, quiero ayudarte. Necesito ayudarte. Me importa demasiado como para pretender que no sucede nada. Habla. No te cierres. No te alejes. Me preocupas. Me asustas.
Tengo miedo de que empeores, que termines mal. Que termines como yo. Sonríe, se feliz. Confía en tu Dios.
Por favor regresa. Ya no te pierdas...

martes, 23 de marzo de 2010

Sin nombre, sin forma XI

Hoy, a pesar de ser un excelente día, a pesar de que las cosas por fin están teniendo el resultado que deseo, a pesar de tenerlo todo para ser feliz.
Me siento fatal... ¿Por qué? ¿Por qué me siento así si no tengo razón alguna?
Qué patético...

x = (-b ± √b² - 4ac) / 2a

Es increíble la capacidad que tienes para cambiar mi estado de ánimo en tan pocos instantes. Ahora todo ese malestar se ve tan ajeno de mí. Tal vez me estoy recuperando, no sé

lunes, 22 de marzo de 2010

Sin nombre, sin forma X

hoy, por primera vez en mucho tiempo, fui feliz

domingo, 21 de marzo de 2010

Te necesito

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que necesitas?
Yo sí, muchas veces.
Necesito a una persona que me quiera cuando yo le diga que la quiero. Que me abrace cuando me sienta vulnerable. A alguien que me proteja de mí mismo.
Eso es lo único que pido, lo único que necesito. Y quiero que tú seas a quien necesito.

Sin nombre, sin forma IX

Ahora me voy. Me largo de este maldito infierno en donde todo me sale mal.
Llego a un mundo alternativo, en donde no creo en nadie, y me veo completamente solo.

¿Cómo le voy a hacer?

El bolígrafo y el papel serán los únicos testigos de este viaje tan perturbador.

Sin nombre, sin forma VIII

Viéndote de lejos, me doy cuenta de cuanto te necesito. Lástima que nunca sucederá...

viernes, 19 de marzo de 2010

Sin Nombre, sin forma VII

Intento superarme, salir adelante, pero no puedo. La felicidad está tan distante que parece irreal. No sé cómo alcanzarla, y si la alcanzase, ¿sabría que hacer con ella?. No.
Tan acostumbrado estoy a sufrir, a sentir dolor, que no podría vivir con la felicidad. Tarde o temprano buscaría un motivo para seguir sufriendo.
Estoy consiente de lo que dije anteriormente: "Nací para morir solo", pero, ¿no podré siquiera morir feliz?.
No pido mucho...

¡Débil!

Puedes ser feliz, todo depende de ti, dicen. Pero, ¿en realidad depende de mí? No lo creo.
Soy muy débil como para depender de mí mismo. Ni en el mundo más utópico de mi mente me veo con fuerzas.
Mi poca resistencia me impide avanzar, me estanco, me hundo. Me hundo en una fosa sin fondo, creada por mí mismo, situada por mí mismo. Esa fosa soy yo.
Conforme más me hundo, más me pierdo, más me confundo y más me lastimo. A tal grado de perder todo sentido de espacio o tiempo. Sólo siento malestar, estoy harto.
Estoy harto, tan harto de mí, que ni siquiera puedo verme al espejo. Jamás podré aceptarme. Soy tan débil.
Si mi bienestar depende de mí, estoy jodido.

martes, 16 de marzo de 2010

La carta a la Muerte

Querida Muerte:
Hola, muerte, ¿cómo has estado? espero que bien. Bueno, dejando los saludos a un lado, quiero decirte que el motivo por el cual, te escribo esta carta es éste:
¿Por qué no has venido por mí todavía? Sinceramente ya te tardaste, amiga.
Ya tengo muchas ganas de verte, irme contigo. La vida aburre y lastima. Curioso ¿no crees?
Muy bien, Muerte, espero que ya no tardes más.

Postdata: No se te olvide decirle a Dios de mi parte que, la vida que me dio apesta. Que simplemente no la quiero.

Gracias.

Atentamente: Patricio Barrilado Pérez

Sin Nombre, sin forma VI

Estoy harto de verte todos los días a mi lado, y que no me dirijas siquiera la palabra. Lastimándome con cada segundo de tu frío silencio, tan tajante como la daga de un asesino justo en mi corazón.
Siempre a la distancia, observándote, me pregunto "¿qué estarás pensando?" "¿por qué dijiste que no tenías problema alguno?"
Ahora, después de tanto tiempo me doy cuenta. Nací para morir solo.

domingo, 28 de febrero de 2010

Marco y Héctor

Hacía un día precioso. Pero Marco no podía disfrutarlo, se encontraba en el hospital. Visitaba a su moribundo padre, junto con su hermano, Héctor.

Papá, no te preocupes, todo saldrá bien— Mintió Marco, con el fin de dar un pequeño aire de esperanza al viejo que ahí yacía.

Entonces, Marco le tomó la mano, mientras Héctor refunfuñaba y decía:

Por favor, no le mientas a papá. Los tres sabemos la verdad.

¡Cállate, Héctor! —Gritó Marcó mientras se levantaba— ¡No tenías porque haber dicho eso!

No peleen—Intervino el padre— Mejor platícame, Marco. ¿Cómo te ha ido con el divorcio?

Después de un gran suspiro, Marco alcanzó la vista de su padre, y dijo:

—Qué mal, no pude arreglar nada con Lucy. Al decirme que buscaría cualquier prueba para tramitar un divorcio causal, decidí acceder, y tramitar el divorcio voluntario. Pero eso no es todo, se llevó todos mis bienes. Prácticamente sólo me dejó los bienes incorporales, y eso porque le es imposible quitármelos.

Y, ¿qué pasó con la tutela del niño?, ¿ganaste? — Preguntó Héctor, muy preocupado.

Marco agachó la cabeza, y mientras una lágrima recorría su mejilla, dijo:

No, al perder todos mis bienes, patrimonio y domicilio, el juez dijo que no podría hacerme cargo del niño. La única manera de ganar la tutela, sería demostrando que mi ex-mujer tiene problemas mentales o que es drogadicta. Pero, vamos, sabemos que no es cierto.

Por unos momentos, hubo un silencio en la habitación, muy incómodo. Los tres observaban un punto en el espacio, sin realmente ver algo.

¿De cuánto es la manutención?­— Preguntó el padre.

El treinta por ciento de lo que gano…

El tiempo pasó, y la hora de visitas en el hospital acabó. Los dos hermanos salieron de la habitación, prometiendo volver al día siguiente. Marco estaba muy triste, perdió a la mujer que ama y a su hijo, y sabía que no le faltaba mucho para perder a su padre. Héctor parecía no importarle el estado de su padre, pero por dentro estaba hecho pedazos. Mientras que el padre, estaba demasiado frustrado, llevaba meses tendido en aquella deprimente habitación.

El anciano murió a los tres días. Marco no derramó ni una lágrima al enterarse de la noticia. En cambio, Héctor rompió a llorar como si fuese un niño pequeño.

El anciano no dejó testamento, así que todos sus bienes pasaron a suceder a sus hijos, en partes iguales, obviamente. El anciano no tenía gran patrimonio, sólo una casa, propia, un pequeño negocio y uno que otro objeto de valor. Después de discutirlo, los hermanos pudieron llegar a un acuerdo. La casa sería de Marco, ya que su ex-esposa se quedó con la casa que apenas había terminado de pagar. Héctor se quedaría con los objetos de valor. Los hermanos se asociaron, como persona moral, y se dividían las ganancias en partes iguales.

El tiempo pasó, y Marco conoció a una mujer. Al año de conocerse, deciden contraer matrimonio. Mientras que Héctor, se divorció necesariamente, ya que su mujer era una estafadora.

El tiempo pasa, y todo lo cura. Ahora Marco y Héctor llevan una vida, más que feliz, estable…


*Mi tarea de Derecho (: me gustó demasiado