lunes, 31 de mayo de 2010

Un ser perfecto

Que los violines celestiales impidan que cualquier sonido contaminante profane mis oídos. Para así, conseguir la purificación deseada y alcanzar la siguiente etapa de la vida: La razón
Que los inmensos mantos sagrados cubran mis ojos para no poder ver ningún malévolo distractor que sólo quieren alejarme del camino.
Que los sabios espíritus de la eternidad se apiaden de mi temeroso corazón y le eduquen a amar sólo a quien sea necesario.
Que la sublime madre naturaleza arranque de mi ser el incesable DESEO de sentir la calidez de su piel sobre la mía en una eterna danza de regocijante alegría, puesto que, no sucederá y ese deseo sólo me hace daño.
Que la infinidad del universo suprima todo pensamiento obscuro de mi mente, ya que no hacen más que frenar el proceso de recuperación emocional en el que me veo involucrado constantemente.
Y que los cinco junten sus fuerzas para formar un nuevo ser, uno limpio y puro, un ser perfecto, que sustituya a éste que está en muy mal estado y su único destino optó por traicionar.

La máscara de hielo

Y eme aquí, esperando un cálido corazón capaz de derretir esta máscara de gélido hielo que cubre mi rostro, impidiendo cualquier tipo de expresión facial.
Que logre palpar a este frío ser y logre sensibilizar mi cuerpo sedado por el extremo frío.
Que rompa los cimientos congelados que me atan a este mundo terrenal que tanto me lastima.






[Sé que puede ser mejor, pero hice lo que pude]

Esperanza

Dicen que nunca hay que perder la esperanza, que es lo que nos mantiene de pie, con vida... ¿En serio?
Lo que trato de expresar es; ¿En realidad la esperanza nos permite seguir con vida? ¡NO! Eso no puede ser cierto. La esperanza no es un sentimiento fiable, es una despiadada asesina sedienta de sangre.
La esperanza no te permite ver la realidad, sólo te hace vivir en deseos y fantasías que nunca serán reales, y cuando percatas la realidad, te destruye, tan rápida y sigilosa, que te das cuenta cuando ya es demasiado tarde.
No permitiré que esta dama vestida de negro lastime a más personas. Aunque muchos crean que sus intenciones son nobles, yo, solo, he descubierto la verdad. Ahora sólo es cuestión de tiempo para que la gente conozca sus malvadas intenciones.
Y, más importante, no volveré a caer en tus sucias jugarretas. No tienes perdón

miércoles, 26 de mayo de 2010

La habitación

Un misterioso sonido sucumbió repentinamente en la habitación.
—¡¿Qué fue eso?!— Gritó Marco desesperado mientras miraba de un lado a otro. Notó que estaba solo.
En ese instante descubrió que se encontraba en una gran habitación obscura con forma rectangular, sin ventanas, sólo una puerta metálica hasta el otro extremo, de la cual, se filtraba un pequeño halo de luz que iluminaba la habitación, lo suficiente para poder ver.
Los ojos de Marco miraban de lado a lado, el miedo lo corroía, desconocía lo que sucedía, y esto le frustraba.
A pesar del tremendo deseo que tenia de salir corriendo de aquella habitación, no podía hacerlo por la frustración creada por la duda que inundaba su mente.
Pocos segundos pasaron, y el pequeño halo de luz se vio cubierto por una espesa niebla, de un color negro y un matiz púrpura, que, en unos instantes, cubrió toda la habitación, privando de la vista a Marco, imposibilitando el distinguir si tenía los ojos abiertos o cerrados.
El miedo de Marco aumentaba, su cuerpo comenzaba a temblar, hasta que retumbó el estruendoso ruido de la puerta metálica cerrándose, aumentando el miedo de Marco hasta paralizarlo por completo. Ya no estaba solo.
—¡¿Quién está ahí?!— Dijo Marco apenas audible.
Nadie contestó. Aún sin verse nada, se comenzaron a escuchar pasos que se acercaban lentamente a él.
Marco comenzó a retroceder hasta alcanzar la pared. Comenzó a respirar agitadamente, haciendo sonidos extraños con la nariz.
—¿De qué te asustas?— Dijo alguien desde las tinieblas. Los ojos de Marco se abrieron como platos y comenzó a sudar frío.
—¡¿Quién eres tú?! ¡¿Qué es este sitio?! ¡Contesta! — Gritó Marco lleno de desesperación y miedo. Intentaba enfocar al vacío, pero no tenía ningún resultado.
De entre la espesa niebla se comenzó a distinguir la figura de un hombre aproximándose. La niebla se disipó lo suficiente para poder distinguir a este sujeto.
—¿Qué quién soy? ¿Acaso no me reconoces?— Dijo este individuo, con los ojos completamente en blanco y tan siniestra sonrisa.
—¡¿Qué?! ¡¿Por qué te pareces tanto a mí?!— Contestó Marco mientras su mente bloqueaba cualquier tipo de pensamiento razonable.
—Eso es muy sencillo, querido Marco— EL sujeto se acercó a Marco lentamente, se aproximó al oído de éste y concluyó— Yo soy tú.
Marco reaccionó de manera impulsiva empujando al individuo, para así, alejarlo de él. El individuo era tan pesado como el plomo, así que no se movió ni un centímetro.
—¡Tú no puedes ser yo! ¡¿Por qué estás aquí?! ¿¡Por qué estoy aquí?!— Marco intentaba frenéticamente alejar al individuo de su cuerpo, pero no podía. Por más fuerza que tuviera en los brazos, no se movía, nada. Y su espalda estaba completamente en la pared.
Aquel ser de ojos blancos idéntico a Marco perdió la siniestra sonrisa de su rostro y se alejó de Marco. Quedando separados por unos escasos metros. Y dijo:
— Yo soy todo eso que no dejas salir, todo eso que reprimes en el fondo de tu corazón. Soy todo el dolor que estúpidamente no dejas salir. Soy tu verdadero ser.
—Y ¡¿Por qué estoy aquí?! ¡¿Qué sitio es este?!— Las manos de Marco comenzaron a temblar incesablemente mientras su mente comenzaba a funcionar de nuevo; buscando respuestas.
—No tiene caso que pienses, puedo verlo y, hasta cierto punto, controlarlo. Recuerda, somos el mismo ser— Interrumpió el individuo con esa siniestra sonrisa suya —Y, contestando tus dudas, esto es tu corazón. ¿Notas la porquería de habitación que me dejas?— Repentinamente el individuo abandonó esa sonrisa de nuevo, y tornó su cara en un semblante más agresivo —¡¿Sabes lo que es vivir aquí?! ¡¿Sabes lo que es ver como alguien arruina su vida, mi vida, y no poder hacer nada?! Estoy harto de estar aquí encerrado, y quieras o no, voy a largarme de aquí.
Ambos sujetos se quedaron congelados por unos segundos, Marco sabía que tenía que decir algo, pero no podía.
—Sé lo que estás pensando; intentas contestarme. No lo hagas, no me interesa— El individuo dio media vuelta, dándole la espalda a Marco —Es momento de que tome las riendas de la situación y momento de que tú te quedes en esta habitación. No por venganza, sino porque es lo mejor para los dos. Por mi cuenta corre que esta habitación será más luminosa que nunca.
"Y por favor no me odies, sólo estoy haciendo lo que creo que es lo mejor, lo prometo— El individuo ahora estaba muy serio, observando fijamente la puerta metálica, la salida.
—Gracias— Dijo Marco mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, pero no dejó escapar ninguna —Y tú sabes que no puedo odiarte, sólo intentas solucionar mis errores. Confío en que lo lograrás.
Marco ya no temía, ahora que sabía que todo era de su creación, le era imposible rechazarlo.
El individuo volvió a dar vuelta, mostrando una nueva sonrisa, ya no siniestra, sino llena de paz y confianza en sí mismo. Se acercó a Marco y le abrazó.
—Te prometo que lograré que seamos un mismo ser de nuevo— Dijo el individuo con tal seguridad que Marco no pudo hacer más que asentir con la cabeza.
El individuo soltó a Marco, camino silenciosamente hasta el otro extremo de la habitación, abrió la puerta y antes de hacer cualquier otra cosa, volteó y dijo:
—No te voy a decepcionar
Entonces, salió.
Marco, que se encontraba en el otro extremo de la habitación, se sentó y comenzó a cantar en voz alta todas esas canciones que tanto le gustan.

jueves, 20 de mayo de 2010

Sin Nombre, sin forma XII

Y pasados 30 días, su mente alejó todo eso que estorbaba en el camino, y todo logro salir... todo. Repentinamente sus dedos teclearon todo lo que cruzó por su mente en ese instante, logrando así lo que deseaba con todas sus fuerzas. Por fin pudo escribir de nuevo. El texto era un poco vago, pero tenía toda la fuerza necesaria para transmitir el sentimiento con el que fue plasmado. Era, como lo conozco vulgarmente, un vómito mental.

¡Tú puedes!

Hablas, hablas y hablas, puras palabras contigo. ¿Por qué no actúas? Deja ya de mentirle a todos diciendo que no puedes, cuando siquiera lo has intentado. Mediocre, sí, eso es lo que eres.
¿Crees que planeas tu vida? ¿Qué con eso tienes todo resuelto? Por favor, voltea a tu alrededor, ¿Cuánto tiempo supones que seguirán contigo? Bien sabes que nada es para siempre.
Acéptalo, estás solo. Siempre lo estuviste y siempre lo estarás, deja de ocultarlo, deja de decir que no lo estás. Deja de esconderte. Tarde o temprano te va a encontrar. Siempre encuentra a presas fáciles como tú.
Mientras ellos hacen sus vidas y luchan por lo que quieren, tú, en cambio, te sientas y esperas que la solución brote ante tus ojos. Qué patético. Es repugnante la manera en que observas lo que pasa a tu alrededor, y la manera en que te deprime ver como todo avanza a tal velocidad que ni siquiera pueden captarlo tus mortales ojos.
Te inventas soluciones, lloras en silencio, te lastimas a escondidas, te desahogas con la gente y ocultas quien en verdad eres. ¿Te parece que eso solucione tus insignificantes problemas? No seas ridículo, si no puedes con problemas tan pequeños e insignificantes ¿Cómo sobrevivirás en la vida real? Respuesta, no podrás.
Deja de no hacer nada, deja de ocultarte. Sal y grita al mundo quien en verdad eres, lo que en verdad quieres, lo que en verdad te gusta hacer. Ya no ocultes lo que sientes, te estás jodiendo, busca más amigos. No te conformes con lo que tienes, siempre pelea por más.
Para de odiar, empieza a amar. Ya no le grites a la muerte, estás desperdiciando tu vida, ¿No te das cuenta? No seas tonto.
Date la vuelta ¡Avanza! No retrocedas más,. No te estás hundiendo, sólo estás en la tierra ¡Acéptalo y vívelo! Deja de lamentarte por esa persona. ¡No vale la pena!
No estás apagado, sólo eclipsado. Detrás de toda esa mierda mental que cargas, está todo el talento esperando salir ¡Ya no lo reprimas!
Vamos, ponte de pie, camina derecho y no permitas que nadie te tumbe, otra vez, yo sé que puedes. No seas estúpido. Sólo estás perdiendo estos míseros segundos. Observa como se escapan entre tus dedos sin que puedas hacer nada ¿Lo notas? No los desperdicies, son muy pocos.
¿Te ignora? ¡Ignóralo! Deja de usar tu cerebro para formular problemas, y empieza a formar soluciones. No te vas a arrepentir, te lo aseguro.
Ahora, vete. Vete e inténtalo. No creas que al fracasar en una cosa arruinaste tu vida, ¡NO!, sólo es un error, sólo ponte de pie de nuevo y continua tu camino. Todos fracasan en algún momento.
Inténtalo, yo mientras me quedaré aquí, observando cómo lo haces. No te preocupes, siempre que quieras estaré aquí para apoyarte y aconsejarte.
Ten mucho cuidado, suerte y éxito.

Con afecto, Tu mente...

miércoles, 19 de mayo de 2010

No tiene sentido

Palabras fluyendo no. Mente mía bloqueada.
Sentido carente estar yo. Situaciones pasar sin parar.
Saber quien ser no yo. Revolver están sentimientos.
Secando mente sí. Apagando estoy yo. Yo no saber qué.
Callar tú ahora, ¿Por qué?. Necesitar ahora ti.
¿Razón escribiendo sentido no yo?
Entendimiento capacidad tener tú no