Los ojos del pequeño David se inundaban de lágrimas mientras veía aquella silueta en el suelo del cuarto de su madre.
"¿Mamá?", dice el niño lleno de inseguridad, mientras la silueta de esa mujer seguía inmóvil, sentada en el piso, acobijada por las sombras. "Mami, por favor responde", dice David mientras las lágrimas empiezan a desbordar de sus ojos. Como no había respuesta, David decide acercarse a su madre, cuando repentinamente nota algo extraño en el piso.
"¿Qué es esto?" pensó el inocente niño mientras veía una extraña mancha obscura en el piso. Era demasiado obscuro como para ver que era, o como para distinguir algún color.
El pequeño niño empieza a temer lo peor, pero se niega rotundamente a creerlo, "Mi mamá no puede estar...", el pensamiento es interrumpido bruscamente por el estrepitoso sonido de un cuchillo cayendo sobre el piso.
Los ojos del pequeño se han acostumbrado a la poca luz de aquel cuarto, así que nota claramente unas cortadas en las muñecas de su madre.
Aquella mujer, la madre del pequeño David, se ha suicidado.
David explota en llanto, no podía creer que su mamá esté muerta, y mucho menos que ella misma se haya quitado la vida.
La frustración invade la mente del pequeño niño, mientras la esperanza desvanece lentamente, el pequeño niño desea morir.