El camino se estrecha. Lleno de atascamientos de una sustancia obscura. Aún así, intento pasar.
Al principio todo parecía muy sencillo, hasta que los estancamientos de aquella sustancia obscura empezaron a ser más abundantes.
La cantidad de estancamientos fueron creciendo gradualmente hasta que me topé con un mar, de esta sustancia, claro.
Muchos días estuve ahí, no sabía que hacer. Temía lanzarme, pero me era imposible regresar. Cada segundo que pasaba ahí parado, sentía como mi corazón se estrujaba y revolcaba de dolor.
De repente, un día, decidí aventarme a ese mar. La sustancia era más espesa de lo que imaginé, me es casi imposible nadar. Mis fuerzas se agotan. Sólo grito. Grito desesperadamente por ayuda, pero nadie acude. Me hundo.
Escucho tus gritos.
ResponderEliminarLos veo.
Los siento,
Quiero ayudar, no me dejas acercarme.
Hablame, aqui estoy.
Por que borraste lo de bunganvilia? esta bonito,
ResponderEliminar:)
Háblale, ahí esta.
ResponderEliminar